Residuos de alimentos
¿Qué hacer cuando el resultado del lavado deja que desear? Los factores que influyen en este resultado pueden ser muy diferentes: la dosificación, el programa de lavado, la dureza del agua, el estado del lavavajillas... entre muchos otros.
Por lo general, para garantizar un resultado satisfactorio la vajilla debe introducirse en el lavaplatos –limpia de restos de alimentos de gran tamaño– inmediatamente después de su uso. Preste atención al orden correcto de las piezas que se van a lavar: los brazos rociadores deben moverse libremente y las boquillas no deben encontrar nada que las obstruya. Le aconsejamos que consulte nuestros consejos sobre el orden.
En caso de que tenga un problema concreto, ¡utilice nuestro asesor de lavado en su búsqueda de pistas! Así descubrirá de un modo fácil y cómodo las causas de su problema y recibirá consejos para resolverlo.
Aparición de olores desagradables
- La conexión de la máquina no es la adecuada.
El tubo flexible del desagüe debe conectarse antes que el sifón que sirve de inodoro. Además, no debe estar doblado. - No se ha elegido el programa adecuado para el grado de suciedad, por lo que han aparecido residuos en el tamiz o en los filtros.
Solución: colgar Somat Limpiamáquinas en el lavavajillas e iniciar un lavado con el programa más intenso que se indique en las instrucciones de uso. -
Otra posible causa son los residuos en la junta de la puerta.
Solución: humedecer un paño con un detergente universal (como TENN) y proceder a su limpieza.
Los olores que se deben al hábito de dejar pasar períodos prolongados entre los lavados pueden evitase mediante el uso de Somat Abrillantador®. También Somat 10 neutraliza los olores desagradables y deja un fresco aroma después de cada lavado.
El objeto del lavado
El objeto del lavado está compuesto por diferentes materiales.
El comportamiento de su vajilla durante el lavado a máquina dependerá del material en el que esté fabricada y de su proceso de producción o tratamiento.
La superficie de la vajilla puede cambiar si se lava a menudo (p. ej., por la corrosión del cristal).
Aquí encontrará los motivos y los orígenes de la aparición de lo que se conoce como corrosión, así como consejos para evitarla.
El asesor de lavado
En caso de que tenga un problema concreto, ¡utilice nuestro asesor de lavado en su búsqueda de pistas! Así descubrirá de un modo fácil y cómodo las causas de su problema y recibirá consejos para resolverlo.
Residuos
En vasos, tazas o recipientes altos y estrechos pueden aparecer residuos arenosos (redeposición) debido a que el grado de suciedad general es elevado o a que se ha lavado a una temperatura demasiado baja. Los vasos altos y estrechos no se deben colocar en las esquinas externas de la cesta superior, puesto que, de lo contrario, el líquido de lavado no podrá llegar a todas las piezas. Si los restos de alimentos no se retiran, es frecuente que acaben acumulándose en las denominadas "zonas de sombra en el rociado", esto es, zonas en las que las piezas están cubiertas por otros elementos de la vajilla. También la suciedad de los tamices o de las boquillas puede provocar que se transfieran restos de alimentos. Por eso, estas piezas deben limpiarse regularmente.
Depósitos mates en platos
Puede tratarse de restos de fécula procedentes de patatas, pasta, arroz, salsas espesas o sopas, o bien de restos de clara de huevo.
Manchas sin brillo
Puede tratarse de restos de fécula procedentes de patatas, pasta, arroz, salsas espesas o sopas, o bien de restos de clara de huevo.
Manchas de té
Los restos de un té negro que se haya preparado con agua dura dan lugar a manchas en la superficie interna de las tazas. Estas manchas, verdaderos "sedimentos de té", pueden eliminarse utilizando una alta dosis de detergente o aplicando pastillas Somat en un programa de lavado a 50/55 °C.
Residuos grasos
Cuando se lavan frecuentemente piezas de la vajilla con abundante grasa en programas cortos o rápidos, los residuos grasos acaban acumulándose en el tamiz y en el lavavajillas. Siempre se debe elegir el programa de lavado en función del grado de suciedad que presente la vajilla en cada caso. Para eliminar los residuos grasos del interior del lavavajillas de un modo sencillo, le recomendamos utilizar Somat Limpia Máquinas.
volver atrásRestos de espinacas o hierbas de cocina
Si no se retiran los restos de espinacas o hierbas de cocina antes del lavado, es frecuente que, finalizada la limpieza, estos residuos aparezcan también en otras piezas diferentes a aquellas en las que se encontraban inicialmente. El origen de este problema hay que buscarlo en el agua de lavado que se pone en circulación mediante una bomba, responsable de la distribución por todo el lavavajillas de los restos desprendidos. Las espinacas y otros alimentos parecidos presentan la particularidad de que se adhieren fácilmente a las superficies lisas, por lo que es preciso retirar estos restos antes de introducir las piezas en la máquina.
Depósitos de sal
- Si se utiliza sal regeneradora para desendurecer el agua, después del lavado puede aparecer sobre la vajilla un depósito blanco, soluble en agua y con sabor salado: se trata del agua salada, que ha salido del depósito de reserva para la sal regeneradora.
Ello puede deberse a diversas causas: - La tapa del depósito de reserva para la sal no se ha cerrado por completo, con lo que el agua salada ha acabado fluyendo hacia el interior del lavavajillas: en tal caso, se deberá cerrar bien la tapa.
- La tapa presenta una pequeña grieta: se deberá reemplazar por otra.
- Al reponer la sal, una cantidad excesiva de la misma ha entrado en el interior de la máquina. En tal caso, se deberá iniciar un programa corto de lavado sin introducir vajilla en la máquina.
volver atrás
Manchas de agua o cal
Líneas, gotas de agua y manchas de cal aparecen frecuentemente en vasos y cubiertos cuando no hay abrillantador ni sal o cuando se ha dosificado una cantidad insuficiente de abrillantador. Para evitarlo, se deberá reponer el abrillantador -y, llegado el caso, aumentar la dosis del mismo- y/o la sal regeneradora. Usando Somat 3 se evitarán estos problemas.
Depósitos de cal
Posibles causas:
Se ha utilizado detergente en polvo o en pastillas sin funciones de sal y, además, en el dispositivo desendurecedor no hay disponible sal regeneradora.
Otra posibilidad: se han utilizado pastillas multifuncionales y la dureza de agua es superior a 21 °dH.
Reponer la sal y ajustar el dispositivo desendurecedor según la dureza habitual del agua de la zona.
Solución inmediata:
Poner en marcha un programa de lavado con Somat Limpiamáquinas en un lavavajillas vacío, lo que eliminará los depósitos de cal.
Si después del lavado toda la vajilla está cubierta de depósitos de cal blancos e indisolubles en agua, puede dejarla en la máquina para eliminar los depósitos con el Somat Limpiamáquinas.
Excepción: los materiales que no soportan la exposición a ácidos, como el esmalte o la vajilla decorada.

